Narcotraficante acusado sigue prófugo seis semanas después de escapar del funeral de su hermano
Orijol Rukaj se fugó de un cementerio concurrido de Melbourne el Día de Anzac mientras fungía como portador del féretro, y la policía aún no lo ha localizado.
Un narcotraficante acusado ha eludido a las autoridades durante seis semanas después de escapar de la custodia durante el funeral de su hermano en el noroeste de Melbourne el Día de Anzac. Orijol Rukaj, de 47 años, fue escoltado a la ceremonia por personal de correcciones, pero logró desaparecer antes de que la policía pudiera intervenir, lo que desencadenó una búsqueda en curso.
Rukaj había sido llevado al cementerio de Keilor East bajo supervisión de correcciones para despedirse de su hermano. Realizó funciones de portador del féretro, ayudando a llevar el ataúd a su lugar de descanso final, antes de escapar de la custodia poco después.
El funeral atrajo aproximadamente 300 dolientes, una multitud que los investigadores creen que facilitó la desaparición de Rukaj. La policía dice que cree que permanece en el área de Melbourne y ha continuado los esfuerzos para localizarlo en las semanas posteriores.
Las autoridades han intensificado su respuesta a medida que han pasado las semanas sin un arresto. La Policía de Victoria caracterizó la fuga como una prioridad en curso e indicó que estaban siguiendo líneas de investigación activas, aunque los detalles específicos de esos esfuerzos no han sido divulgados públicamente.
La cobertura del caso ha enfatizado diferentes dimensiones de la fuga. Algunos medios se enfocaron en la falla operativa — cómo un prisionero bajo escolta logró desaparecer en medio de una gran reunión pública — mientras que otros destacaron la duración de la búsqueda y la dificultad de localizar a un sospechoso que se cree está refugiándose en una ciudad importante.
Rukaj estaba bajo custodia enfrentando acusaciones de tráfico de drogas en el momento de la fuga. Las circunstancias bajo las cuales se permite a un preso preventivo asistir supervisado a un funeral privado están regidas por la política de correcciones, y el caso ha renovado el escrutinio de los protocolos que rodean tales arreglos.
Casi siete semanas han pasado sin un arresto, un período que plantea preguntas sobre los recursos e inteligencia disponibles para los investigadores que rastrean a Rukaj. La policía no ha nombrado públicamente a personas de interés que podrían estar albergándolo ni ha descrito las pistas que están siguiendo.
Las autoridades han instado a cualquiera con información sobre el paradero de Rukaj a contactar a Crimestoppers. Sus cargos por tráfico de drogas siguen ante los tribunales, y se espera que cualquier procedimiento de juicio se retrase mientras permanezca en libertad.